San Patricio del Chañar, en pleno desierto, se revela con su sorprendente circuito enoturístico de un puñado de bodegas y audaces proyectos
Esta aldea enclavada a 1.200, en el corazón de la cordillera neuquina, se convirtió en el destino elegido por aquellos que buscan conjugar en sus vacaciones hospitalidad, seguridad, servicios y aventura.